Monasterios de Meteora

Rutas relacionadas

Este conjunto de monasterios bizantinos parece permanecer suspendido en el aire —que es lo que significa en realidad la palabra Meteora—. En el siglo IX decidió instalarse en Meteora un grupo de eremitas ortodoxos que, cinco siglos después y buscando protección del avance turco, edificaron una veintena de monasterios sobre las peñas de Meteora, con la sola ayuda de poleas y sus propias habilidades de escalada. Seis monasterios siguen activos hoy en día y se pueden visitar desde la población de Kalampáka o Kalavaka. Para visitarlos, los viajeros deben ajustarse a unas normas de vestimenta muy estrictas: nada de pantalones cortos ni hombros descubiertos. En todo caso, hay unas faldas que se entregan a la entrada de cada recinto para cubrir las piernas de las mujeres. Los seis monasterios que quedan en la actualidad disponen de escaleras talladas en la piedra para facilitar el acceso. Conviene aprovechar la mañana para iniciar la visita de Meteora en el monasterio de Megalo Meteoro, el mayor, y después ir descendiendo a través de senderos y carreteras hasta ver los otros cinco, especialmente Rousanou y Varlaam. A primera hora del día, cuando las nieblas todavía no se han disipado, se ven los imponentes peñascos y sus tocados eclesiales surgir de entre las nubes. Entonces se comprende por qué este lugar recibe el nombre de Meteora.