Rotterdam

Rotterdam cuenta con uno de los puertos más grandes del mundo. ¡Y lo curioso es que la ciudad está a treinta kilómetros del mar! Pero más que el puerto, que queda bastante apartado de la vida cotidiana de la ciudad, lo que caracteriza a Rotterdam es la arquitectura y el diseño urbanístico. La localidad fue seriamente castigada durante la Segunda Guerra Mundial y el resultado de su reconstrucción fue un plano perfectamente ordenado y un sinfín de edificios ultramodernos de todos los estilos, desde los más racionalistas a algunos que rozan lo onírico. Con este nombre se conoce al que es el puerto más grande de Europa, que se estrecha desde el centro de la ciudad hasta la costa del mar del Norte. A mediados del siglo XIX se excavó un enorme canal para conectar la ciudad con el mar del Norte a través de la zona de humedales que los separaba, conduciendo los ríos Mosa y Rin hasta la costa marítima. Cuando el puerto se quedó pequeño, a mediados del siglo XX, toda la zona de humedales entre la ciudad y el mar se convirtió en un gran puerto y complejo industrial, el actual Europoort. El Europoint, la sede de la administración del puerto, puede ser el punto de partida para explorar los treinta kilómetros de dársenas, astilleros y almacenes de esta subciudad. Se puede visitar en barca o en coche, por la Havenroute.