Abadía de Kylemore

La abadía de Kylemore fue inicialmente un romántico castillo neogótico construido a finales del siglo XIX y transformado en abadía benedictina durante la Primera Guerra Mundial. La comunidad de monjas benedictinas que lo habita se trasladó a este lugar cuando su anterior monasterio, en la ciudad belga de Ypres, fue bombardeado durante la Primera Guerra Mundial. Ellas se encargaron de reconstruir los edificios y jardines de este bello complejo. La abadía es uno de los monumentos más fotografiados del país y destaca, principalmente, por su majestuoso emplazamiento, entre verdes bosques y frente a las aguas de un lago en el que se refleja su silueta. En la iglesia, réplica de una catedral neogótica, se pueden contemplar columnas de mármol que simbolizan las cuatro regiones de Irlanda: el mármol verde de Connemara, el mármol rojo de Cork, el mármol gris de Kilkenny y el mármol negro de Armagh. En la visita se pueden ver las estancias más suntuosas. Los jardines albergan un lago y varios senderos bordeados por rododendros. Dispone de tienda y de cafetería-restaurante, que está abierta durante las horas de visita.