Cork

La ciudad de Cork, en el condado del mismo nombre, es un excelente puerto base para explorar el sur de la isla. Encontrarás bellísimas playas salvajes rodeadas de escarpados acantilados, islas con pueblos de pescadores en los que todavía se habla irlandés, grandes praderas verdes delimitadas por el océano o bonitos pueblos con personalidad propia. En la ciudad de Cork vale la pena subir al campanario de la iglesia de Santa Ana, ubicado en el casco antiguo, desde donde tendrás una buena perspectiva de la localidad y sus alrededores y, además, podrás escuchar muy de cerca sus famosas campanas. Tampoco dejes de visitar su mercado cubierto, conocido como English Market, donde encontrarás todo tipo de productos artesanos irlandeses, y entre los museos destaca la Crawford Art Gallery. En los múltiples pubs de la ciudad, además de degustar una excelente cerveza o un whisky, tendrás la oportunidad de escuchar buenos conciertos de música celta. En los alrededores las opciones son muchas: probar la famosa gastronomía de Kinsale, visitar el pintoresco pueblo de Skibbereen, optar por el ambiente bullicioso de Clonakilty, conocer los pequeños pueblos pescadores en las islas Cape Clear, Sherkin o Dursey, o descubrir las grandes extensiones de naturaleza salvaje, como en la península de Sheep's Head. Al este se encuentra la pequeña ciudad portuaria de Cobh, que en 1912 fue la última escala del Titanic, donde se halla el parque de safari Fota Wildlife Park.