Costa Esmeralda

La Costa Esmeralda, la franja de costa que va desde Castelsardo a Olbia, es una de las zonas más conocidas de Cerdeña, que atrae cada verano a centenares de visitantes adinerados. Denominada así por el característico color de sus aguas, es famosa por sus espectaculares costas, sus colores y por el perfume de sus típicos matorrales. La entrada a la costa la haremos por Santa Teresa de Gallura, bella población situada sobre un pequeño promontorio que se asoma a las Bocas de Bonifacio, el estrecho que separa Cerdeña y Córcega. Es una de las localidades costeras más prestigiosas de la isla, que cuenta con un pueblo originado en torno a la iglesia de San Vittorio, un puerto bien abrigado al fondo de una bahía que se introduce profundamente tierra adentro, y una costa famosa por la belleza de sus playas. La ciudad más importante de esta zona es Olbia, base principal para recorrer la Costa Esmeralda. Esta población moderna y llena de actividad se emplaza frente a un golfo natural. La iglesia de San Simplicio, de origen púnico, es uno de sus monumentos más destacados. Las calas de la Costa Esmeralda se caracterizan por sus rocas erosionadas, la arena fina y aguas con una gran visibilidad. Alrededor de Olbia, las playas son aún más espectaculares, pues se funden los azules del mar con el verde de los pinares que las limitan. Las más famosas son la Spiaggia Rosa, que debe su nombre al color rosado de la arena, la Capriccioli, rodeada de rocas de granito, y cala de Coticcio, envuelta por esculturales rocas rosáceas. Cerca de Olbia se levantan Porto Cervo y Porto Rotondo, visitadas por gente adinerada, artistas, deportistas, etc. y que representan lo más exclusivo de esta costa. Frente a ellas, el archipiélago de la Maddalena es el espacio verde, santuario de cetáceos y un punto ideal para la práctica del bueco.