Volterra

Rutas relacionadas

Volterra es la gran ciudad etrusca. Al ver tanto perfil que parece salido de un ánfora de Etruria, se comprende de inmediato que nos estamos codeando con los descendientes de aquella civilización. Tras las murallas medievales, sus calles rezuman un elegante ascetismo, una sobriedad que sirve de telón de fondo a un puñado de maravillas. Dos fortalezas vigilan el parque, salpicado de las ruinas romanas de varios edificios y de un teatro perfectamente conservado. Volterra está considerada como un santuario viviente de la arquitectura y del arte de los distintos períodos etruscos, romanos, medievales y renacentistas. La histórica ciudadela, rodeada por un sólido círculo de murallas, se erige en la cima de una colina, a 545 metros sobre el nivel del mar, dominando y separando los valles de Cecina y de Era. Aunque la impresión del visitante sea la de un centro medieval con calles estrechas, las características casas-torre y las tradicionales sedes del poder político y religioso todavía muestran los signos de civilizaciones precedentes. Del período etrusco son todavía visibles imponentes tramos de muralla, mientras sobre la Acrópolis son evidentes los restos de dos edificios templarios y uno de los monumentos simbólicos de Volterra, la majestuosa Porta all’Arco (siglo IV a.C.) al igual que los restos de la necrópolis con tumbas todavía visibles en Marmini. Las reducidas dimensiones de la Volterra histórica permiten que los parques envuelvan los restos arqueológicos junto al centro urbano, la plaza de los Priori, el palacio municipal y el del Pretorio.