Lago de Garda

El lago de Garda, encerrado entre montañas de origen glaciar y con 370 kilómetros cuadrados de superficie, se extiende entre las regiones de Lombardía, Véneto y Trentino. Debido a su origen glaciar tiene un profundo color azul celeste que contrasta con la verde vegetación de las montañas. Las localidades de la periferia del lago se pueden descubrir por la carretera conocida como la Gardesana, una vía de 150 kilómetros llena de bellas panorámicas. Abundantes viñas, olivos y limoneros nos van a acompañar a lo largo de esta carretera que bordea el mayor lago de Italia. El paisaje es fantástico pero hay que prestar mucha atención porque hay tramos de la carretera que tienen muchas curvas y además es muy estrecha. El Garda también se puede recorrer navegando por sus aguas en barcas turísticas. En varias poblaciones se puede optar por esta excursión.