Puente de Rialto

Bella entre las bellas, Venecia es una ciudad única. Es Oriente y Occidente, un mundo entre la realidad y la magia, que regala ya en su primera vista una belleza impactante. Las siluetas de las góndolas balanceándose en el muelle, los arcos entrelazados del palacio Ducal, las líneas difuminadas del Campanile y los bulbos bizantinos de la basílica de San Marcos crean una estampa difícil de igualar. El puente de Rialto es el más antiguo y encantador de la ciudad, y el más famoso de Venecia, con numerosas tiendas de marca en una orilla y mercados populares en la otra. Se construyó entre 1588 y 1591 con un diseño del arquitecto Antonio da Ponte para sustituir al anterior puente de madera, ya que este se había derrumbado dos veces y había sido quemado en otra ocasión. Su estructura es similar a la de sus antecesores: dos rampas inclinadas unidas por un pórtico en el medio. Venecia es puro romanticismo. Por muchas veces que se visite, la ciudad de los canales siempre enamora.