Desde Zagreb hasta Sarajevo, se traza una irresistible ruta que va descubriendo los secretos mejor guardados del Viejo Continente y de tres de sus países Balcánicos: Croacia, Montenegro y Bosnia Herzegovina. Esta ruta se adentra en el mar Adriático por un tramo de costa croata conocido como Costa Dálmata, para descubrir su apasionante patrimonio histórico; en islas de aguas turquesas como Hvar y Brac; en parques en los que rebosa el agua en forma de cascadas, como el de Plitvice; en la bahía de Kotor, el mayor tesoro natural de Montenegro; y en Bosnia Herzegovina, todo un símbolo de la guerra de los Balcanes.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Zagreb, la Puerta de entrada#Situada entre la costa adriática y Europa central, Zagreb es una de las puertas de entrada a Croacia y un buen punto de partida para esta ruta por los Balcanes. Zagreb, es una ciudad bonita y una de las ciudades centroeuropeas más agradables, que luce una bella mezcla de la antigua y la nueva Europa, y mantiene vivo su encanto medieval, especialmente en el casco histórico. Pasear por su concurrida calle Tkalciceva, zona de ambiente juvenil llena de terrazas y cafés; probar su rica gastronomía de tradición croata y centroeuropea; callejear por la parte más antigua de la ciudad que concentra las iglesias y los edificios más emblemáticos; contemplar la panorámica desde la montaña Medvednica; ir de compras por Ilica, su calle más comercial; o cruzar una y otra vez su animada plaza de Trg Josipa Jelacica, el centro de todo, para ver cómo late el corazón y el alma de la ciudad; son algunos de los placeres para tomarle el pulso a Zagreb. Noche en Zagreb.
DIA#2 Parque Nacional de los Lagos de Plitvice#Hoy conviene dejar a un lado el encanto urbano de Zagreb y lanzarse a explorar las maravillas naturales de Croacia, acercándonos al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, su parque nacional más conocido, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Una densa mata de hayas, pinos y abetos colorean de verde intenso este gran escenario natural, compuesto por 16 lagos escalonados y unidos entre sí por innumerables cascadas, a cada cual más espectacular, y senderos sobre pasarelas, que permiten recorrerlo por libre. De regreso a la costa, a dos horas de viaje y en el norte de la Costa Dálmata, se encuentra Zadar, ciudad con más de tres mil años de historia. Merece la pena dedicar unas horas a callejear por su agradable casco histórico peatonal lleno de restaurantes, tabernas y tiendecitas, apreciando su pasado romano y donde podremos visitar algunas de sus construcciones más llamativas. Como broche de oro, nada como acabar sentado en el muelle para escuchar el Órgano Marino, obra del arquitecto Nikola Basic. Los acordes que produce el vaivén de las olas llenan de armonía el atardecer. Noche en Zadar.
DIA#3 La bella Costa Dálmata#En el mar Adriático existe un tramo de costa cuya orilla atesora una decena de enclaves Patrimonio de la Humanidad. Es la Costa Dálmata, el litoral de Croacia, que se estira desde Zadar, en el norte, hasta la ciudad de Dubrovnik, en el sur. Aquí se esparcen algunos tesoros y pueblos llenos de autenticidad, a orillas de un mar increíblemente intacto. Rumbo sur, la carretera se retuerce siguiendo el perfil de la acantilada costa, para recorrer algunas de las más bellas ciudades dálmatas de clara influencia veneciana. Así son las pequeñas ciudades como Sibenik, con su catedral Patrimonio de la Humanidad y la irresistible ciudad de Trogir. El interior de Dalmacia guarda también enclaves sorprendentes, como el Parque Nacional Krka. Al final del día espera Split, la bulliciosa capital de Dalmacia, Patrimonio de la Humanidad. Noche en Split.
DIA#4 Navegar por las islas del Adriático#Para apreciar la verdadera esencia de la costa de Dalmacia hay que recorrerla por tierra y también por mar. Desde Split, aprovecharemos este segundo día, para disfrutar de un agradable viaje en barco hasta dos de las islas más bellas de esta costa: Brač y Hvar. Navegar por el Adriático es disfrutar de una travesía encantadora repleta de alicientes donde descubrir un mar maravilloso y auténticos tesoros escondidos. Unas de las islas con más encanto es Brac, donde se levanta la montaña más alta de la costa Dálmata, una cumbre de 780 metros que se eleva en medio de un paisaje donde predomina el aroma a salvia y a lavanda. La hermosa y famosa playa de Zlatni Rat (el cuerno de oro), deslumbra en una punta de la isla abierta a dos aguas de un mar color esmeralda y dibujando una franja de arena con forma de punta de flecha. Los personajes famosos y el turismo de élite prefieren la aromática isla de Hvar, atraídos por su belleza natural de bosques mediterráneos de pinos, olivos y cipreses, campos de lavanda y plácidas playas y calas de color esmeralda; y por el lujo y la vida animada de la capital isleña, en cuyo puerto amarran yates millonarios. Noche en Split.
DIA#5y6 Dubrovnik, La joya del Adriático#Desde Split emprendemos el último tramo de la ruta por Croacia hasta llegar a Dubrovnik, la ciudad amurallada más famosa del Adriático y también la mejor reconstruida, situada más al sur en el extremo del país. Antes de llegar, vale la pena hacer una parada en la pintoresca población de Ston y caminar por su impresionante muralla defensiva, de cinco kilómetros y medio; y disfrutar de sus deliciosas ostras, un delicioso manjar que se puede degustar en sus bares y restaurantes. La carretera costera que une Ston y Dubrovnik regala alguna de las mejores panorámicas del viaje. Llegados a Dubrovnik, nos espera una maravilla de piedras, palacios, iglesias y plazas, encerrada en una muralla sobre el mar. La puerta de Pile, abre la entrada a su bello casco antiguo, Patrimonio Mundial de la Humanidad, con su estatua de San Blas, omnipresente patrón de la ciudad. Noches en Dubrovnik.
DIA#7 El mayor tesoro natural de Montenegro # Es hora de encarar la ruta que nos ha de permitir cambiar de país. El recorrido desde Croacia a Montenegro es quizá uno de los más impresionantes de toda la ruta. Escondido en los Balcanes, el pequeño Montenegro tiene una gran riqueza por descubrir. A la herencia histórica, cultural y religiosa se añaden sus hermosas playas y unos sorprendentes espacios naturales magníficamente preservados, con una diversidad paisajística que no se corresponde con sus dimensiones. El viajero encontrará también una rica y variada gastronomía, una animada vida nocturna y unos precios que no parecen de un país europeo. Viajar a Montenegro es imbuirse en la realidad más fiel de los países balcánicos. A dos horas de Dubrovnik, nuestra meta de hoy es la bellísima población de Kotor, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, que situada en un escenario de cuento, en uno de los fiordos más meridionales de Europa, tiene una de las bahías más hermosas del mundo, el Boka Kotorska, el mayor tesoro natural de Montenegro, que muestra todo su esplendor y su riquísimo legado histórico y arquitectónico. Su pequeño y delicioso casco antiguo de callejuelas empedradas y rodeado de su espectacular muralla medieval es una delicia. Noche en Kotor.
DIA#8 Viaje en el tiempo en Bosnia Herzegovina# Aprovecharemos las primeras horas del día para despedir a Kotor y emprender camino hacia el tercero de los países de nuestra ruta: Bosnia y Herzegovina, un país que enamora desde el momento mismo en que lo pisas, y sobre todo para descubrir de cerca el encanto otomano y la multiculturalidad reflejada en Pocitelj y Mostar, dos de sus poblaciones más interesantes, renacidas tras el horror de la guerra de los Balcanes. Situada sobre un promontorio en la rivera izquierda del río Neretva, la pintoresca y diminuta población de Pocitelj, de asombrosa arquitectura oriental y atmósfera otomana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, seduce a todo el que la visita. Pero el símbolo con mayúsculas, tanto del dolor como de la recuperación, es el magnífico puente de Mostar (el Stari Most ) sobre el río Neretva, una obra maestra de la artesanía otomana del siglo XVI, símbolo de convivencia cultural, que fue cruelmente bombardeado por las fuerzas croatas en 1993 y posteriormente reconstruido piedra a piedra en 2004. Está declarado, junto con la ciudad antigua que lo rodea, Patrimonio de la Humanidad. Mostar, es una preciosa población, que tras la guerra de los Balcanes fue completamente reconstruida. En la actualidad, sus calles vuelven a estar llenas de agradables cafés en los que sentarse a tomar un café turco y de tiendas de artesanos en las que admirar las obras de pintores, orfebres o herreros. Noche en Mostar.
DIA#9 Sarajevo, la ciudad luchadora#Tras dejar Mostar y conducir durante dos horas llegaremos a Sarajevo, la capital de Bosnia Herzegovina, y sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1984. Sarajevo, es un reclamo para el viajero interesado en conocer de cerca los estragos de una guerra, a su gente y el esfuerzo de la reconstrucción. Sarajevo ha sabido levantarse, reconstruirse y descubrirse como una de las ciudades más fascinantes de Europa. El principal atractivo de Sarajevo, se concentra en su pasado bélico y en toda la historia que la guerra ha dejado a su paso: la esquina del Puente Latino donde el archiduque Francisco Fernando fue asesinado, el Museo de Historia de Sarajevo, el Túnel de la Esperanza… . Aunque el corazón de la ciudad late en su Baščaršija, el bazar de Stari Grad. A caballo entre oriente y occidente, la llamada Jerusalén de Europa hace honor a su nombre con siglos de hogar de acogida de tres grandes religiones (islamismo, cristianismo ortodoxo y cristianismo católico), cuyas huellas son tangibles en todo su casco histórico, y donde en apenas cuatro manzanas conviven la Catedral del Sagrado Corazón (católica), la Catedral de la Natividad de la Madre de Dios (ortodoxa) y la Mezquita Ferhadija (musulmana). Noche en Sarajevo.
DIA#10 Viaje de regreso a Zagreb#Encaramos ya el último día del viaje, pero el paisaje lo merece y podremos disfrutarlo sin prisas. Llegados a Zagreb, copado por cafeterías y restaurantes, podremos aprovechar unas horas para pasear por el barrio histórico de Gradec en la Gornji Grad (en la Ciudad Alta), disfrutar de las vistas desde el Paseo Strossmayer y cenar krusnoj peci, un estofado de pavo con aceite de oliva típico de la cocina croata, en alguno de los restaurantes que os recomendaremos. O si se prefiere, acercarse a la mejor panadería de Zagreb, para saborear la gran variedad de delicias horneadas que preparan a diario, sin olvidar probar el bucnica (pastel de hojaldre relleno de calabaza). Los amantes de las compras tienen una cita en las tiendas de souvenirs, repletas de corazones de todos los tamaños y colores, que muestran que éste es el recuerdo más típico de Croacia; en cambio las tiendas y grandes almacenes hacen lo propio con las corbatas, que dicen que se inventaron aquí en Zagreb. Tiempo habrá también para probar la cerveza croata Ožujsko, que se fabrica en la misma Zagreb, y recordar todos los grandes momentos de esta bonita ruta en coche por los Balcanes. Noche en Zagreb.