La capital imperial europea por antonomasia, la ciudad de los palacios reales, la música y el valls, este enclave Patrimonio de la Humanidad adquiere este año un aura especial. El motivo: 1918 pasó a la historia como el año en que cuatro genios del modernismo austríaco fallecieron: Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser. En 2018 se conmemora la desaparición de estos cuatro grandes exponentes del denominado Secesionismo austríaco, y a ellos se dedicarán numerosas exposiciones y eventos, para convertir la metrópolis vienesa en punto de encuentro del arte y la creatividad.

 

Itinerario de la Ruta

DIA#1y2 Viena, imperial y moderna#La combinación de la herencia imperial con las últimas corrientes culturales convierten a Viena en visita obligada. La ciudad presume de un suntuoso pasado, el de los Habsburgo, reflejado en palacios como el de Schönbrunn, uno de los conjuntos barrocos más importantes de Europa, rodeado de bellos jardines. No hay que olvidar el Museo del Mueble, que a su valiosa colección suma este año otras piezas modernistas de gran valor. Otro de los palacios más significativos es el Hofburg; antiguo epicentro del poder imperial, en la actualidad alberga museos como la Cámara de la Plata y el Museo Sisi. Mito y realidad se enfrentan este espacio en el que llaman la atención los objetos personales y retratos de la bella emperatriz. El esplendor imperial de la ciudad, más allá de sus palacios, se condensa en la señorial avenida Ringstrasse, gracias al mismo Hofburg, los museos de Historia del Arte e Historia Natural, la Ópera y el Parlamento. Desde los tejados, la estampa de la ciudad muestra la silueta alargada e imponente de la catedral de San Esteban, el edificio gótico más esplendoroso de Austria.
DIA#3 Belleza y abismo#Es la hora de sumergirse en la auténtica Viena Modernista; y para ello nada mejor que comenzar por el MAK, el Museo Austriaco de Artes Aplicadas y Arte Contemporáneo. Una palabra para definirlo: diseño, el de los muebles, objetos de cristal y porcelana, plata y textiles, así como piezas singulares de estilo Jugenstil como El bosquejo con hojas doradas de Klimt para el fresco del palacio Stoclet en Bruselas. La Karlsplatz es otro de los corazones culturales de la ciudad. El Wien Museum (el antiguo Museo de Historia) alberga algunas de las obras principales de Klimt, como las pinturas Pallas Atenea o la temprana El interior del Burgtheater, de 1887. Diez años después de esta obra Klimt fundaría la unión de artistas conocida como la Secesión. En 1898 se terminó de construir el edificio de la Secesión —hoy uno de los más emblemáticos de Viena—, un espacio de estilo modernista dedicado a exposiciones, culminado por una cúpula dorada. En la parte inferior del edificio podemos observar la pintura Friso de Beethoven, de Klimt, de 34 metros de largo, que pretende ser una virtuosa interpretación de la Novena sinfonía del genial compositor.
DIA#4 Entre el diván y El beso de Klimt#Para los amantes del psicoanálisis, en el número 19 de Berggasse se encuentra el Museo de Sigmund Freud, que ocupa el antiguo apartamento y consulta del doctor. Y del diván al Belvedere Superior, joya barroca residencia de Eugenio de Saboya. Hoy alberga la Galería Austríaca y el Museo del Barroco, y aloja la obra más conocida de Klimt, El beso, que comparte espacio con obras de Schiele y Kokoschka.Durante la estancia en la ciudad es imprescindible la visita al MuseumsQuartier Wien 60.000 metros cuadrados dedicados a la cultura con exposiciones, cafés, restaurantes, centros de danza, música y diseño de vanguardia…; así como al Museo Leopold, con sus obras de Schiele, el Museo de Arte Moderno o el pabellón Kunsthalle.
DIA#5 Wagner inconfundible#De vuelta a la Karlsplatz descubriremos la estación de tren urbano levantada por Wagner en 1900, que condensa los principales elementos de su estilo inconfundible: ornamentación floral, dorados y una cuidada atención en los detalles más sutiles. Actualmente acoge una exposición permanente sobre su vida y obra. El Modernismo de Wagner alcanza su punto culminante en la Caja Postal de Ahorros, en la Ringstrasse. Todo un hito cuando se construyó al utilizar una sexta parte de la producción mundial de aluminio de la época. Alfombras, muebles, revestimientos… todo lleva la firma de Wagner.Arnold Schönberg, el famoso compositor, poeta, inventor y pintor fue uno de los encargados de escribir la banda sonora del modernismo vienés. Hoy el centro dedicado a Schönberg gestiona su rico legado, indispensable para entender la dimensión de este movimiento.

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