La nieve cruje bajo nuestros pies, nuestro aliento se condensa; el aire es limpio y fresco. Paisajes invernales de ensueño, en los que espléndidos abetos cubiertos de nieve custodian bellos lagos que, llegado el frío, se convierten en espejos de hielo. La Alta Selva Negra se revela ante nosotros como un auténtico paraíso invernal en el que disfrutar de la Navidad en compañía de nuestros seres queridos, en medio de una estampa de cuento que recorreremos con esta maravillosa ruta.

 

Itinerario día a día

DÍA#1 Freiburgo, la Ciudad Verde de Alemania#En pleno corazón de la Selva Negra, rodeada por verdes colinas, nos encontramos con Freiburgo. Convertida en ejemplo de urbe medioambientalmente responsable es, sin duda, la Ciudad Verde de Alemania. Desde el monte Schlossberg o recorriendo sus callejuelas disfrutaremos de esta animada capital universitaria y de su casco antiguo, repleto de edificios rebosantes de historia, salpicados de pequeños arroyos conocidos como bächle. Desde el Schlossberg contemplaremos además una maravillosa vista de toda la ciudad, incluido el valle del Rhin, hasta la misma cordillera de los Vosgos. En Navidad, Freiburgo adquiere un brillo especial gracias a las miles de luces que hacen resplandecer, no uno, sino hasta cinco mercadillos navideños que atesoran una amplia oferta de artesanía. Curiosearemos entre los puestos de velas de diseño, cerámica, artículos de regalo y decoración, todos ellos hechos a mano, y disfrutaremos de la rica oferta gastronómica y de la amable hospitalidad de los friburgueses. Desde la ciudad, a través del Höllental, cuya traducción literal es el “valle del infierno”, podremos deleitarnos con un paisaje cada vez más nevado y adentrarnos en el corazón de la Alta Selva Negra: paisajes cubiertos de nieve, abetos vestidos de blanco y lagos helados nos dan la bienvenida a esta región de ensueño.
DÍA#2 De los deportes de invierno a la magia de los mercados Navideños#El idílico paisaje invernal de la Alta Selva Negra se revela como un paraíso para los amantes del esquí. No en vano se trata de la mayor región de deportes de invierno del estado de Baden-Wurtemberg. Mientras esquiamos en sus pistas, practicamos esquí de fondo, salimos de excursión en trineo o equipados con raquetas, comprobaremos que se trata de una bellísima región que en invierno se convierte en un lugar de ensueño al llegar la Navidad. Los más osados tienen aquí la oportunidad de descender por alguna de las pistas negras incluidas en el campeonato del mundo de esquí, y practicar carving. Al acabar la mañana, podemos descansar en un genuino refugio alpino, para proseguir nuestra jornada recorriendo los románticos senderos que transitan por la Alta Selva Negra, pasando junto a las aguas heladas del pintoresco lago Schluchsee, otro de los lugares mágicos de la zona. Nada más llegar a la pequeña ciudad de Sankt Blasien disfrutaremos de una vista imponente de la abadía de San Blas. Con sus 46 metros de diámetro y sus 63 de altura, la cúpula de este edificio es la más grande de su estilo al norte de los Alpes. Ante ella se celebra cada año el entrañable mercadillo de Navidad de Sankt Blasien, con sus casitas de madera maravillosamente decoradas con guirnaldas y luces de colores, repletas de artesanía selecta y delicias culinarias.
DÍA#3 Ravenna, el mercado de Adviento más romántico de Europa#Tras una segunda jornada llena de emoción, es hora de relajarse. Para ello, dedicaremos la mañana a reponer energías y disfrutar del complejo Badeparadies Schwarzwald, que integra varias piscinas cubiertas, zona wellness, parque acuático y una completa oferta de servicios ideal para descansar durante unas horas. A continuación, bien abrigado, emprende un recorrido apasionante adentrándote en un ambiente misterioso de apacible quietud y sombría naturaleza salvaje. Explora los bosques nevados de la Alta Selva Negra en una excusión guiada a la luz de las antorchas y desciende por el místico Löffeltal (el valle de la Cuchara), hasta llegar a la entrada de la garganta de Ravenna, donde se celebra un mercadillo navideño único. Conocido como Ravennaschucht, tiene lugar bajo un imponente viaducto, en plena garganta, rodeado de abetos; lo que da al mercado un aire mágico y difícil de igualar, convirtiéndolo en uno de los más románticos de Europa. Más de 40 puestos de madera conforman una suerte de pequeña y mágica aldea repleta de artesanía selecta, originales ideas para regalar y productos típicos de la zona. De fondo, la bella melodía de los villancicos que, unidos a la iluminación del mercado, dan al conjunto un aspecto idílico. Ideal para saborear una taza de humeante Glühwein, el famoso vino caliente.
DÍA#4 Del Titisee a la cumbre nevada del Feldberg#Esta ruta en coche por el corazón de la Alta Selva Negra llega a su fin con un broche de oro: la visita al lago Titisee, conocido por la imagen única que regala a sus visitantes gracias a sus aguas cristalinas y un entorno rodeado de verdes bosques. Llegado el invierno, es fácil encontrarlo helado, convertido en un límpido espejo blanco. El lago ha devenido un afamado centro turístico en el que es posible disfrutar de una rica oferta comercial, perfecta para unas últimas compras antes de regresar a casa: desde el típico jamón de la Selva Negra hasta un tradicional reloj de cuco, estamos seguros de que encontrarás el detalle perfecto. Desde la orilla del lago Titisee disfrutaremos de una bonita estampa de la Selva Negra y del Feldberg, el pico más alto de la zona, con sus más de 1.400 metros. En invierno es un paraíso para los amantes del esquí en tanto que durante todo el año lo es para los aficionados al senderismo. Desde su cima es posible distinguir los Vosgos y, en días claros, incluso los Alpes. De vuelta a orillas del lago, nada mejor para reponer fuerzas, que un té o un café caliente y un pedazo de la famosa tarta de cerezas de la Selva Negra.

EN COLABORACIÓN CON TURISMO DE ALTA SELVA NEGRA

TURISMO DE ALTA SELVA NEGRA