Viajar a Córcega, uno de los últimos paraísos del Mediterráneo, es una invitación a sumergirse en la historia y tradición de una isla que ha sabido preservar el saber hacer de sus maestros artesanos. Una oportunidad para vivir y sentir la experiencia de lo auténtico, y todo en un entorno natural único. Bienvenidos a esta maravillosa ruta por la “Isla de la Belleza”, de preciosas playas y secretos balcones sobre el mar, magníficas ciudades y bellísimos pueblos esculpidos en la misma montaña, nieves perpetuas y deliciosa gastronomía, cuna de Napoleón.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Bastia, encantadora ciudadela# Esta ruta, en la que se disfruta lo mejor de Córcega, comienza en Bastia, una ciudad enigmática y encantadora. Es ideal para recorrerla a pie y dejarse seducir por su impronta de tradicional metrópoli mediterránea, de ambiente marinero y estrechas callejuelas custodiadas por altas viviendas de vívidos colores. Animada y vibrante, invita a perderse en ella y dejarse sorprender por calles como la comercial y cosmopolita Napoleón, y plazas como la de Saint-Nicolas o la del Mercado, siempre concurridas y bulliciosas. En la plaza de Saint-Nicolas es de obligada visita los Établissements Mattei, que ocupan un edificio emblemático con su fachada en forma de diamante, donde podremos descubrir una muestra de los mejores vinos de Córcega y probar el Cap Corse Mattei, un afamado aperitivo a base de vino local y quina. La imagen de Bastia, asomada al mar, está marcada por las torres de la iglesia de Saint-Jean-Baptiste, la más grande de la isla, la amurallada ciudadela, y el genuino Vieux Port, un lugar donde sumergirse en la cocina local, a base de productos del mar y excelentes vinos. Noche en Bastia.
DIA#2 Cap Corse, el dedo de Córcega# Proseguimos en busca de la estampa más famosa de la isla, la que conforman las torres genovesas que salpican el Cap Corse que, aunque no son únicas del lugar, hacen inconfundible la península que marca la silueta de Córcega, un faro magnífico que apunta hacia el viejo continente. La fusión de tierra y mar alcanza aquí su máxima expresión gracias a la cordillera que atraviesa la península de norte a sur. La carretera que la rodea, la D80, serpentea casi a pie del Mediterráneo y nos regala maravillosas vistas, guiándonos a través de encantadores pueblos de pescadores y tradición vinícola que imprimen carácter a la zona y donde la cultura corsa apenas ha cambiado: el inspirador y pintoresco puerto de Erbalunga; el majestuoso Rogliano, encaramado a la misma punta del cabo y que disfruta además del puerto de Macinaggio; Centuri, es ideal para dejarse embriagar por la especialidad local, la langosta. De bajada, de ninguna manera se podrá evitar Nonza, mirador de miradores, asomado al golfo de Saint Florent, y con su torre de postal y su playa de arena negra; y Patrimonio, la capital de los vinos corsos, toda una invitación para perderse en los más bellos viñedos de la Alta Córcega y descubrir los vinos de Córcega. El Cap Corse es el epicentro de varios de los itinerarios vinícolas que esconde Córcega, donde los viticultores muestran con pasión sus fincas y bodegas y dan a degustar los diferentes vinos. Muy cerca, la refinada Saint-Florent, destino de moda ideal para pasear, ver y ser visto en su ciudadela y puerto deportivo. Su ubicación es privilegiada, entre el Cap Corse y el desierto de Agriates, la reserva natural más grande del Mediterráneo, de una enorme variedad paisajística: viñedos, olivares, verdes praderas, un relieve rocoso y agreste, sotobosque y playas de ensueño como las de Saleccia, Roya y Lodo. Noche en Calvi.
DIA#3 Calvi, la ciudadela asomada al mar# Calvi es uno de los enclaves costeros más bonitos de Córcega, que causa admiración por la transparencia de sus aguas, enmarcadas por el arco perfecto del golfo que nombra a la ciudad. La ciudadela de Calvi, del siglo XIII, símbolo de la ciudad, se presenta ante nosotros encaramada a un promontorio rocoso, con sus muros que se adentran en el mar. Rodeada de playas paradisíacas y con las montañas más altas de Córcega como telón de fondo, es difícil imaginar un decorado tan bello. Calvi está unida históricamente a Cristóbal Colón y a Napoleón Bonaparte, y de hecho, este año conmemora el 250 aniversario del nacimiento del mítico emperador francés. Esta pequeña ciudad nos invita a conocerla a pie, recorriendo sus callejuelas hasta alcanzar la iglesia barroca de Saint-Jean Baptiste, que custodia el Cristo de los Milagros, o la de Sainte-Marie-Majeure, con su inconfundible fachada rosada. Si seguimos callejeando, podremos descubrir el ambiente del puerto y la marina, así como visitar el taller de cuchillería de Pol Demangeot en Fort Mazello (se recomienda pedir cita) que da forma a piezas únicas de cuchillos. Siguiendo una pista de unos cuatro kilómetros, es posible alcanzar, caminando a través de la península de la Revellata, la punta del mismo nombre, un paraíso natural, que cuenta con un imponente faro blanco en el extremo que vigila toda la bahía, y que es el lugar perfecto para disfrutar de unos fantásticos atardeceres. Cerca de Calvi se alza la capilla de Notre-Dame de la Serra, a la que iremos en busca de las espectaculares vistas que nos ofrece. Noche en Calvi.
DIA#4 Vivir el saber hacer de los maestros artesanos # Calvi es el punto de partida de la llamada Ruta de los Artesanos de la Balagne, un recorrido para disfrutar en primera persona las tradiciones y los oficios artesanos más auténticos de la isla. Unos 60 artesanos abren las puertas de sus talleres, para compartir y mostrar a los visitantes cómo trabajan, y su saber hacer, que se trasmite de generación en generación. Alfareros, ebanistas, lutieres, vidrieros, joyeros, pasteleros… harán que las horas se nos pasen sin darnos apenas cuenta. La ruta que discurre entre la ciudad de Calvi y L'Ile Rousse por el interior, también reserva sorpresas, como algunos de los pueblos más bonitos y pintorescos de Córcega, que bien merecen un desvío en el camino. En Calenzana, arranca la magnífica ruta senderista GR20, que atraviesa la isla de norte a sur. Un privilegiado emplazamiento, los restos de un castillo medieval y una colección de viviendas tradicionales corsas dotan de una marcada personalidad a Sant’Antonino, uno de los Pueblos Más Bonitos de Francia que, además, ofrece una imponente vista del litoral y el interior de la Balagne, repleta de pueblos «esculpidos» en la montaña. Continuamos hacia la medieval Pigna, formada por callejuelas estrechas y casas de aire antiguo, de tonos amarillentos y persianas azules. Aquí surgió Corsicada, la asociación que revitalizó y modernizó la artesanía de la región. El broche final lo añade Île-Rousse, que debe su nombre a las rocas de pórfido rojo de la cercana isla de Pietra, uno de los emblemas de la localidad. Sus playas de arena blanca, sus bonitas calles empedradas o el precioso mercado cubierto con 21 columnas hacen muy recomendable su visita. Noche en Calvi.
DIA#5 Inmersos en los tesoros del golfo de Porto# En esta quinta jornada nos adentraremos en el bellísimo golfo de Porto, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La localidad de Porto, pueblo marinero emplazado en una bonita bahía rodeada de altos acantilados, es el punto de partida de los barcos para conocer desde el mar la maravillosa Reserva Natural de Scandola, 1900 hectáreas de reserva marina y terrestre de enorme biodiversidad, con acantilados de roca rojiza salpicados de encinas y aguas transparentes, de rica vida submarina, incluido un bosque de posidonias. El golfo de Girolata, en el que se ubica la reserva, parece una réplica en miniatura del golfo de Porto, y esconde algunas de las calas más bonitas de la isla. El pueblo de Girolata es otro encantador rincón marinero rodeado de montañas. Entre Porto y Piana, conviene no perderse las Calanques de Piana, de imponentes bloques esculpidos en piedra que parecen, a veces, siluetas de animales. No hay suficientes adjetivos para describir la belleza de estos acantilados esculpidos por el viento que se alzan sobre el golfo de Porto. Cuando las barniza el sol, el espectáculo está asegurado, y son una de las vistas más bellas de Córcega. Antes de poner rumbo a Ajaccio para hacer noche, pararemos en la singular Cargèse, que conserva dos iglesias del siglo XVII, una católica y otra ortodoxa. Noche en Ajaccio.
DIA#6 Ajaccio, cuna de Napoleón# A punto de culminar nuestra ruta, arribamos a la capital de Córcega, Ajaccio, ciudad de arte e historia y cuna de Napoleón. Esta maravillosa metrópoli, abierta al mar y con las montañas a su espalda, preside un magnífico golfo. Al recorrerla, nos seduce con los colores vivos de sus viviendas, que juegan con la luz maravillosa del Mediterráneo, con la jovialidad que se respira y con su ambiente nocturno. Para tomarle el pulso, nada mejor que perderse por su casco antiguo, deambular por su bullicioso puerto pesquero y curiosear en el Halle aux Poissons, el mercado de pescado junto al mercado central. Ajaccio está repleta de lugares que recuerdan al emperador Bonaparte: la casa en la que nació el 15 de agosto de 1769 —la Maison Bonaparte, en la calle Saint-Charles—, la catedral en la que fue bautizado, los salones napoleónicos del ayuntamiento… El Museo Fesch nos permite conocer la fastuosa colección de pintura reunida por el cardenal Joseph Fesch, tío de Napoleón, con cerca de 16 000 obras de los siglos XIV a XIX. Al atardecer, es imprescindible acercarse a la Pointe de la Parata para ver la puesta de sol sobre las Islas Sanguinarias, en las que el sol parece desangrarse. Muy cerca de Ajaccio, podremos visitar la quesería del maestro Jean-François Brunelli, para ver y conocer cómo elabora un riquísimo queso brocciu, fresco y suave, siguiendo la más pura tradición corsa. Noche en Ajaccio.
DIA# 7 Corte y Aléria, la esencia de Córcega# Situada en el centro de la isla, Corte es sin duda un escenario excepcional para vivir la cultura corsa más auténtica. Antigua capital de la isla y hoy vibrante ciudad universitaria, está situada en un «Nido de Águilas», la ciudadela sobre la que se desarrolló. Las vistas desde el promontorio de esquisto en el que se asienta son magníficas. Los más golosos tienen parada obligada en la cercana Sovéria, en la Confiserie Saint Sylvestre, en la que se pueden comprar y degustar frutas confitadas, turrones, chocolates…Cogemos de nuevo el coche para acercarnos al yacimiento arqueológico de Aléria, que nos trasladará hasta la primitiva capital de Córcega. Aquí podremos visitar el Museo Arqueológico Jérôme Carcopino, emplazado en el fuerte de Matra y, pasear por el Estanque de Diana. Muy cerca de Aléria, podremos sumergirnos en el corazón de la tradición licorera corsa visitando la famosa destilería artesanal Domaine Mavela, situada en mitad de la llanura oriental. Aquí podremos degustar, ver cómo se fabrica y comprar el whisky de malta P&M, brandis, licores locales y hasta el aperitivo Cap Mattei. También cerca de Aléria, podemos visitar el Moulin Oltremonti, una almazara en la que se produce un excelente aceite de oliva virgen, la finca vitivinícola Domaine Terra Vecchia, y el taller de aceites esenciales Domaine Amuredda. Noche en Bastia.
DIA# 8 Fin del viaje en Bastia# Las últimas horas en Córcega las pasaremos en Bastia recordando lo mejor de esta ruta por la conocida como Île de Beauté, y por los griegos como kallisté («la más sublime»). Córcega, la isla de las mil caras, de los mil paisajes, de las mil aventuras se despide de nosotros. Y qué mejor para hacerlo que desde el Vieux Port, frente al mar, con una copa de Cap Mattei en la mano.