Valles tapizados de vides, castillos medievales y pueblos de cuento de patrimonio excepcional adornan una tierra verde entre la cordillera de los Vosgos y las aguas del Rin. Estrasburgo, la capital, que conserva un casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es el mejor punto de partida para descubrir su herencia medieval. Su excelente cocina de tradición se degusta en grandes braserías a la orilla de un río o en una plaza colmada de flores

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1y2 Estrasburgo, el emblema de la Unión# Estrasburgo, la capital, es el mejor punto de partida para descubrir esta fascinante ruta en coche por Alsacia. Estrasburgo mantiene vivo todo su encanto medieval en las plazas y calles del centro histórico. El barrio de canales de la Petite-France es inolvidable. En la Grande-Îlle, se agrupan los museos, iglesias y monumentos que le dieron el título de Patrimonio de la Humanidad en 1988. Impresiona su Catedral gótica, coronada por su famoso reloj astronómico, sin duda uno de los más bellos del mundo. Hoy en día Estrasburgo, es sede de algunos de los organismos más emblemáticos de la Unión, como el Parlamento Europeo, el Consejo de Europa o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Estrasburgo enamora. Noche en Estrasburgo
DIA#3 Encanto medieval y pueblos pintorescos# La mejor forma de descubrir las ciudades y paisajes más bellos de Alsacia es dirigirse hacia el núcleo antiguo de Obernai, que se agrupa en torno a la medieval Tour de la Chapelle. Rumbo sur y siguiendo las indicaciones de nuestra Guía de la ruta, tendrás la oportunidad de recorrer una zona colmada de pequeños pueblos llenos de encanto, disfrutar de una de las mejores vistas del valle del Rin desde el célebre castillo de Haut-Koenigsbourg o adentrarte en la romántica ciudad de Colmar, la indiscutible capital del vino alsaciano, con sus bonitas casas de entramado de madera pintadas de colores pastel y repletas de flores . Un paseo en barca por el barrio de la Petite Venise es una de las experiencias más emocionantes del viaje. Noche en Colmar.
DIA#4 La Ruta de los Vinos#La Ruta del Vino de Alsacia es una de las más antiguas de Francia y recorre el milenario viñedo alsaciano, entre la llanura del Rin y los Ballons des Vosges. Podrás disfrutar de su belleza atravesando una retahíla de floridos y pintorescos pueblecitos, vides, ciudades vinícolas de renombre y magníficos escenarios que ilustran la riqueza y la diversidad de las tierras alsacianas. Un paseo por cualquiera de estos pueblos de cuento que se visitan, permite degustar el vino blanco de la región, elaborado con uvas de diferentes variedades entre las que destacan la riesling y la gewürtztraminer. Noche en Colmar
DIA#5 Mulhouse, el tesón alsaciano# Mulhouse, conocida en el siglo XVIII como la ciudad de las cien chimeneas es la segunda ciudad de Alsacia y el principal polo industrial de la región. Aunque no es un lugar de grandes gestas históricas ni suntuosos edificios, es un excelente ejemplo de la capacidad de esfuerzo y trabajo de los alsacianos, tan parecidos a sus vecinos alemanes. La población compensa generosamente sus limitaciones arquitectónicas e históricas con una gran cantidad de museos interesantes dedicados ¿cómo no? a la técnica y la industria. Su museo del automóvil es uno de los más apasionantes del mundo gracias a la impresionante colección de vehículos que muestra.Noche en Colmar {more} Como toda región fronteriza, Alsacia ha sabido incorporar lo mejor del país vecino, por lo que tanto su extraordinario patrimonio arquitectónico como su gastronomía y su paisaje tienen un claro regusto germánico. La impronta de Alsacia durante la Edad Media se aprecia en el símbolo principal de la localidad de Obernai: una esbelta torre de sesenta metros de altura desde donde se oteaba el horizonte en busca de visitas no deseadas. A lo largo de sus ocho siglos de historia ha propagado el tañido de sus campanas por los verdes valles que la rodean. Pero para alturas, los 140 metros de la aguja de la catedral de Notre-Dame, en Estrasburgo, sublime muestra del arte gótico alsaciano, armoniosamente rodeada de casas con entramados de madera. En esta ciudad se firmó el armisticio con Alemania y en la actualidad acoge la sede del Parlamento Europeo. Uno de sus barrios más hermosos es el de la Petite France, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, formado por idílicos canales y coquetos puentes. Fuera de las ciudades, el campo se despliega en infinitas tonalidades de verde. Árboles majestuosos y ordenados campos de viñedos rodean localidades que parecen sacadas de un cuento de hadas, como Barr. Estas localidades de fachadas decoradas con vigas de madera y macetas rebosantes de flores invitan a pasear sin prisas por sus cascos antiguos. Tampoco faltan los castillos estratégicamente elevados sobre el terreno, mudos testimonios del pasado del continente, entre los que el de Haut-Koenigsbourg es un soberbio ejemplo. Los vinos de la región se encuentran entre los más prestigiosos y reconocidos a nivel internacional. En tu ruta en coche por Alsacia podrás visitar bodegas y poblaciones que llevan siglos dedicadas en cuerpo y alma a la elaboración de tan sofisticados caldos. Entre el valle del Rin y los Ballons des Vosges, Ribeauvillé, Riquewhir y Kaysesberg son tres pintorescos pueblos en los que sentarse a paladear un buen vino en un entorno encantador. No hay suficientes adjetivos para describir Colmar, la capital vinícola de la región. Casas de madera, teja vieja y pizarra, canales que reflejan rojos racimos de flores y elegantes mansiones renacentistas crean una atmósfera de fantasía tal que al visitante no le extrañaría ver aparecer un duende por la esquina o un enanito bajo un puente. Y de la sensualidad de la campiña a la precisión de la tecnología, pues en Mulhouse, la ciudad de las chimeneas, el principal interés son los museos dedicados a grandes inventos del pasado como el tren o el automóvil.

Elige cuándo quieres viajar y podrás ver el precio de la ruta, con varios tipos de categoría de alojamientos, para que puedas elegir el que más se adapta a tu presupuesto.