Arraigadas tradiciones celtas, un frondoso paisaje de enigmáticos bosques y una costa agreste que aparece y reaparece con las mareas. Todo ello, mezclado con hermosos pueblos medievales y ciudades con mucho arte e historia y una excelente y reconocida gastronomía, que animan a sumergirse en el alma bretona y hechiza de por vida al visitante que se asoma a estos lares, cuna de seres tan fantásticos como el mago Merlín, mentor de reyes y caballeros. La Bretaña francesa es una tierra de inspiración.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Saint-Malo, ciudad de corsarios#La ruta en coche por Bretaña comienza traspasando las fronteras de la fantasía, para adentrarnos en el último rincón de la tierra que dio cobijo a la civilización celta. La primera ciudad que visitaremos será la ciudad amurallada de Saint-Malo. Esta ciudad abierta al mar es una de las más visitadas de Bretaña, y sus pescados y mariscos son casi tan famosos como su paisajes.Como un barco de piedra encallado en la desembocadura del río Rance, la ciudad muestra con orgullo sus murallas junto a la playa. Sus sólidos muros guardan unas calles plagadas de tiendas centenarias y de enormes mansiones llenas de encanto. Gracias a sus playas y a su imponente muralla, Saint Malo regala al visitante un agradable paseo bordeando el mar. Noche en Saint-Malo.
DIA#2 Majestuosidad bretona#En esta jornada, y siguiendo nuestro detallado cuaderno de ruta, podrás descubrir algunos de los parajes más soberbios de la región. Desde el faro legendario del Cabo Fréhel hasta las playas de Erquy, pasando por Dinan, una encantadora ciudad medieval; Cancale, famoso por sus ostras y mariscos, o Dinard, la más chic de las poblaciones de la Costa Esmeralda. El plato principal del día lo podrás degustar en él Mont Saint-Michel, un espléndido conjunto monástico construido sobre un islote al que llegarás tras subir las escaleras de la Grande Rue, una calle abarrotada de tiendas, paseantes, cafeterías y museos. Noche en Saint-Malo.
DIA#3 La Bretaña medieval#En este mágico día te espera en Fougères la fortaleza más grande de Europa, que con sus trece torres y dos hectáreas de superficie impresiona a cualquiera. En su interior hay un divertido recorrido diseñado para los niños donde aprenden sobre historia y disfrutan en vivo de juegos interactivos. Tras pasear por su camino de ronda y sentirte como un auténtico caballero medieval te proponemos una visita a la preciosa Vitré para deleitarte con su castillo, sus viejas callejuelas que no han sufrido el paso del tiempo y sus coquetas casas que mantienen la apariencia feudal .Y como guinda de esta interesante etapa visitaremos la ciudad de Rennes donde nos recibirá el encanto y la majestuosidad de la capital de Bretaña. Rennes tiene uno de los patrimonios medievales mejor conservados de Europa y basta pasear por sus calles empedradas con sus casas de entramado de madera para sentir la música de los trovadores y el embrujo de las leyendas del medievo. Noche en Saint-Malo.
DIA#4 La Costa de Granito Rosa#Situada entre Trébeurden y Perros-Guirec, el tramo de litoral de la Costa de Granito Rosa extiende sus paisajes marítimos a lo largo de unos quince kilómetros, ofreciendo un espectáculo sublime. La costa toma su nombre del granito que la compone, de un color marrón rosáceo poco común. Gracias a sus playas resguardadas y a las formaciones geológicas de la costa es el litoral más turístico de Bretaña. Noche en Quimper
DIA#5 La Costa de las Leyendas#Prepárate para dejarte fascinar por la belleza de una de las ensenadas más bonitas de Francia y por la ciudad que en ella se resguarda: Brest. Con su imponente fuerte del siglo XI, esta hermosa ciudad es el punto de partida del recorrido por el abrupto litoral del oeste de la Bretaña. Un paisaje de rías animado por el ir y venir de las mareas y unas tierras de interior ornadas con capillas perdidas, cruces que desafían al celo y molinos de agua te llevará hasta Saint-Mathieu-Le Conquet, uno de los confines de Europa, considerado el Finisterre francés. Noche en Quimper
DIA#6 Finistère, el corazón celta de Bretaña#En la región de Finistère nos encontramos en plena tierra celta, donde llegaron aquellos primeros habitantes procedentes de Cornualles. Es la costa más escarpada y salvaje de Bretaña, la más occidental y probablemente la que mejor define el carácter bretón. Déjate guiar por los consejos de nuestro cuaderno y podrás descubrir auténticas joyas medievales que rezuman tradición y cultura ancestral como Locronan, Quimper, Concarneau o Pont-Aven entre otros muchos. Noche en Quimper
DIA#7 El pequeño mar de Morbihan#Morbihan es un hermoso golfo en el que podrás otear hasta cuarenta pequeñas islas, algunas completamente salvajes. Gracias a su benigno clima de tipo mediterráneo posee una fauna y flora excepcionales y, debido a su rica historia, está salpicada por doquier de fantásticos monumentos neolíticos. Entre las poblaciones que te recomendamos en la Guía de la ruta destaca Vannes, donde podrás visitar la catedral de San Pedro y deambular por el pintoresco y animado barrio de Saint-Patern. Y no dejaremos escapar la ocasión de admirar la mítica Carnac, uno de los yacimientos megalíticos más importantes del mundo.{more}Cobijadas tras su espléndida costa, las ciudades y pequeñas poblaciones bretonas han sabido conservar el encanto de su pasado celta y su rico patrimonio medieval. En Rennes, la capital, podrás admirar el delicado entramado de vigas de madera que decoran, con alegres colores, las casas de su barrio antiguo. Mientras, en los alrededores, puedes encaminarte al bosque de hadas de Brocelandia o adentrarte en el pasado medieval del castillo de Comper. Las murallas de Dinan, al norte, y las de Saint-Malo, en plena Costa Esmeralda, son testigos de tiempos en los que la mejor manera de protegerse del enemigo era levantando grandes muros y almenas desde las que atisbar la llegada de los piratas ingleses. El poder de este bravo mar se hace presente en el espectáculo que ofrecen las olas al romper en el cabo Frehel y en la luz que fascinó a Gauguin a la altura de Quimper. En Carnac, miles de menhires recuerdan, silenciosos, los tiempos en que estas tierras acogieron a los últimos pueblos celtas del continente. Pero la simbiosis de naturaleza y arquitectura, los grandes motores de este itinerario, alcanza su máximo esplendor en el Mont Saint Michel. Sobre este monte, a veces completamente rodeado de agua según convenga a las caprichosas mareas, se alza una soberbia abadía gótica. La impresionante estampa y el misticismo que rodea a todo el conjunto le han valido el título de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Elige cuándo quieres viajar y podrás ver el precio de la ruta, con varios tipos de categoría de alojamientos, para que puedas elegir el que más se adapta a tu presupuesto.