Muy cerca de Nápoles y de la mítica Pompeya, se sitúa la conocida como Costa Amalfitana, un pedazo de paraíso a orillas del Mediterráneo, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Encajonada entre el mar y la montaña, esta deliciosa ruta despacha uno de los tramos costeros más soberbios de la Europa mediterránea. La monumentalidad de la antigua república marinera de Amalfi, el romántico nido de águilas de Ravello y el encantador pueblecito de Positano, una de las mecas de los años de la ‘dolce vita’, son paradas obligadas.

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Bienvenido al sur#La ruta en coche por la Costa Amalfitana comienza adentrándonos en una de las urbes más fascinantes de Europa. Nápoles, situada al norte de un precioso golfo y frente a una inmensa bahía, te sorprenderá con su algarabía y su pasión por la vida. Paseando por sus siempre bulliciosas aceras tendrás que esquivar tendederos de ropa e improvisadas terrazas caseras, muestras de una sorprendente vitalidad callejera. Su casco viejo lleno de encanto, sus impresionantes ruinas romanas, su castillo, sus calles ruidosas con un tráfico alocado y sus animados cafés y restaurantes te robarán el corazón. Noche en Nápoles
DIA#2 Historia con mayúsculas#En Herculano, destruida por el Vesubio, podrás recrearte con la visión de su teatro y sus lujosas villas. Si quieres ver de cerca el volcán que la destruyó, acércate al Parque Nacional del Vesubio, desde cuya humeante cima hay unas magníficas vistas sobre el golfo. Perdida durante siglos bajo una gruesa capa de lava, Pompeya es la ciudad mejor conservada del Imperio Romano. La ciudad romana conserva calles, templos y villas con mosaicos y frescos. Deambulando por sus calles te parecerá que puedes oír el ruido de los carros, el gritar del pescadero y los susurros de las alcobas. Y en Sorrento podrás admirar las ristras de casas que bajan de la montaña hacia el mar, así como degustar su conocido licor de limoncello (limón macerado en aguardiente). Cerca de Sorrento se encuentran algunas de las calas más bonitas de la península sorrentina. Noche en Sorrento
DIA#3 Capri y el Golfo de Nápoles#Famosa por sus maravillosas bellezas naturales, su historia milenaria, su clima suave y su paisaje luminoso, la isla de Capri conserva la exuberancia, el encanto y las vistas maravillosas que ya en época romana la convirtieron en lugar de vacaciones y residencia de los poderosos del imperio.Desde Anacapri, la segunda población más importante de la isla, tendrás la oportunidad de subir en telesilla hasta la cima del monte Solaro, desde donde obtendrás una vista espectacular de toda la isla, los golfos de Nápoles y Salerno e Ischia. Así como acercarte a la Gruta Azul (Gruta Azzurra) de intenso color azul, donde en su interior el espectáculo es casi surrealista, la transparencia y el azul del agua nos dan la impresión de navegar en un cielo limpio, y los barcos parecen flotar en un universo fantástico. Noche en Sorrento
DIA#4y5 El canto de las sirenas#La Costa Amalfitana, un pedazo de paraíso a orillas del Mediterráneo, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Entre viñedos, buganvillas, limoneros, olivos y naranjos, los pueblos de este litoral aparecen colgados en laderas de montaña, atrapados entre el cielo y un mar de azul profundo. Te proponemos una parada en Nerano. Se trata de una idílica población situada en la falda del monte de San Constanzo, famosa por sus playas y restaurantes de pescado en primera línea de mar. Se dice que su nombre proviene del emperador Nerón, que se hizo construir una residencia de verano en este privilegiado paraje, y lo cierto es que todavía hoy sigue atrayendo a gran cantidad de turistas. En sus afamados restaurantes podrás saborear la especialidad local: los deliciosos spaghetti alla Nerano, cocinados con una fragante salsa elaborada con calabacín, queso y albahaca. Las villas pescadoras de Conca dei Marini o Praiano y, como guinda, la también embrujadora Positano, cuyas casitas de tonos pastel se convirtieron en una de las mecas de los años de la ‘dolce vita’. Amalfi, la antigua República Marítima con su muestrario de tesoros renacentistas y palazzos patricios, y la aristocrática y bellísima Ravello, con sus callejuelas y villas floridas colgadas sobre los acantilados. Noches en Amalfi
DIA#6 Viajando en el tiempo#El viaje en coche por la Costa Amalfitana alcanza en esta jornada Paestum, un valioso recinto arqueológico grecorromano que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. Contemplando los impresionantes templos dedicados a la diosa Hera o las magníficas pinturas de la Tumba del Nadador, que se exhibe en el museo del recinto, podrás hacerte una idea muy fidedigna de la grandeza y el refinamiento de aquellos pretéritos tiempos. Noche en Amalfi. {more}La caótica Nápoles, ciudad llena de vida donde las haya, recibe al visitante entre alegres tendederos de ropa, carentes de todo pudor, y motocicletas que se mueven por las calles de la ciudad cual abejas volviendo a su panal. Sus señoriales edificios y sus iglesias barrocas parecen observar el ajetreo mientras guardan secretos inconfensables de las nobles familias que han gobernado estas tierras a lo largo de los siglos. En las esquinas aparecen hornacinas con vírgenes y santos, en el subsuelo se conserva gran parte de las catacumbas romanas y los bares adornan sus paredes con fotos de Juan Pablo II, su Papa favorito, y de Maradona, dios entre los dioses. Nápoles es el alma de Italia en estado puro y concentrado. Muy cerca de la capital, la majestuosidad del Vesubio reta al osado viajero a emprender el sendero que conduce a su cima. Es un bello recorrido a lo largo del cual se pueden ver chimeneas del volcán todavía humeantes y unas espectaculares vistas panorámicas sobre Nápoles. Y qué decir de Pompeya, la ciudad que tan bien se conservó a causa de su desgracia. La lava del Vesubio la enterró de forma tan rápida que sus casas, iglesias y templos quedaron perfectamente conservadas hasta que fueron desenterradas. Pasear por sus calles, adentrarse en el colosal anfiteatro y admirar sus mosaicos permiten hacer un viaje sin parangón a una de las principales culturas mediterráneas, la del Imperio Romano. Tras visitar los recintos arqueológicos de Pompeya y Herculano, la ruta en coche por la Costa Amalfitana se dirige a Amalfi pasando por las seductoras localidades de Positano y Ravello. Frente a ellas la isla de Capri irradia el lujo con el que sus elegantes residentes y afamados visitantes la han adornado. Todas ellas todavía evocan los años de la “dolce vita”. Es difícil no regresar de este viaje con unos kilos de más. Prueba los pulpitos con alcaparras y tomate de Nápoles y acompáñalos de un buen vino de Ravello; tu paladar te lo agradecerá infinitamente.

Elige cuándo quieres viajar y podrás ver el precio de la ruta, con varios tipos de categoría de alojamientos, para que puedas elegir el que más se adapta a tu presupuesto.