En las montañas suizas, las vistas son celestiales y una gran recompensa después del ascenso. Trenes históricos y teleféricos se acercan a algunas de las montañas más legendarias de Suiza. Berna, la encantadora capital y Friburgo, una de las mayores ciudades medievales de Europa, son una agradable pausa urbana antes de acercarse a las montañas que rodean la ciudad de Interlaken, reinada por el triunvirato de picos alpinos Eiger, Mönch y Jungfrau

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa# La romántica ciudad de Friburgo, una de las joyas arquitectónicas de Suiza y uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa, es el inicio perfecto para esta ruta. Situada en un enclave realmente espectacular, en un promontorio rocoso y rodeada de acantilados de hasta 50 metros de altura, Friburgo ha sabido preservar su casco medieval y sin duda te seducirá por sus tesoros góticos, la universidad, las doscientas fachadas góticas del siglo XV y los puentes sobre el río Saane.Noche en Friburgo.
DIA#2 Una ciudad sacada de un libro de cuentos# La pequeña Gruyères es una ciudad medieval llena de encanto y al estilo de los libros de cuentos, conocida en todo el mundo por la fama de su queso (que, por cierto, ¡no tiene agujeros!). Al pueblo suizo de Gruyères se llega atraído por su aroma, el de su queso con denominación de origen protegida. Por eso, hay que acercarse a la quesería La Maison du Gruyère, que desde 1969 elabora este producto de manera tradicional para ver cómo es su proceso de fabricación. Gracias a una exposición interactiva, se pueden seguir estimulando otros sentidos, escuchando por ejemplo el sonido de los cencerros, oliendo el heno de los Alpes, acariciando a las vacas y, lo más agradable, probando un queso suave, maduro o recién hecho tan apreciado por el paladar. Desde el gran balcón de su soberbio castillo del siglo XIII tendrás una bella vista panorámica que abarca las verdes colinas de la región y el Moléson, una cima de 2.002 metros. El Moléson es el símbolo distintivo de los prealpes de la región de Friburgo. En sus laderas se ubica el centro de vacaciones Moléson-sur-Gruyères, punto de partida para el ascenso a la cumbre de 2002 m de altura y puerta de entrada a la mayor estación de esquí de la zona. Desde el mirador se disfruta de una espectacular vista de 360º de la región del lago Lemán, la región de los Tres Lagos y de los Alpes berneses. Noche en Friburgo.
DIA#3y4 Lagos, miradores y castillos#Emprendemos camino hacia Interlaken, podremos hacer una parada en Berna, la capital de Suiza y del cantón homónimo, Berna es una ciudad pequeña, que te resultará fácil de visitar y de disfrutar. El inconfundible aspecto medieval de su bello centro urbano, uno de los mejor conservados de Europa, plagado de callejuelas abigarradas, pintorescos edificios, acogedoras plazoletas y escultóricas fuentes, le valieron el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. En Thun no hemos de dejar de visitar el magnífico castillo de Zähringer, que alberga el Museo de Historia. Al finalizar la visitar seguiremos hacia Interlaken, flanqueada, como su nombre indica, por dos bellos lagos alpinos. La mejor manera de tener una perspectiva de toda la región del Jungfrau es subir al mirador de Harder Kulm, una plataforma desde donde disfrutar de una panorámica espectacular. Y en la vecina localidad de Brienz podremos acercarnos a visitar el Bruhngasse, conocido como el callejón más bello de Europa, y el museo al aire libre de Ballenberg, una parada muy agradable para toda la familia. Noche en Interlaken.
DIA#5 El espectacular tren hasta Jungfraujoch#Hoy dedicaremos el día entero a la excursión ferroviaria más célebre de Suiza: la ascensión en tren de vía estrecha desde Interlaken a la estación Jungfraujoch, la de mayor altitud del continente europeo, a 3.454 metros, y rodeada de los mayores glaciares de Europa. Desde la terraza de la meseta de Jungfraujoch podrás admirar una sobrecogedora vista del desierto helado más largo y fascinante de los Alpes, el glaciar Aletsch, que probablemente es uno de los parajes más bellos del planeta. Noche en Interlaken.
DIA#6 El estruendo de la catarata Trümmelbach#El día se inicia con una bonita excursión al espectacular salto de Trümmelbachfälle, la única cascada de origen glacial con acceso subterráneo. Tronadas y estruendo en el interior de la montaña, aguas espumosas, arremolinadas y burbujeantes: así son los Saltos del Trümmelbach, considerados como la mayor cascada subterránea de Europa.{more}Románticos pueblos que emanan cordialidad y placidez, son el inicio perfecto para esta ruta que se inicia en Friburgo, una de las joyas arquitectónicas de Suiza y uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa y continúa saboreando Gruyères, una pequeña ciudad medieval al estilo de los libros de cuentos, situada en un pequeño cerro, con un castillo y tres museos totalmente distintos: el del queso, el del chocolate y el de historia. Muy cerca, ciudades idílicas como la capital suiza, Berna, con su bello casco antiguo, Patrimonio Mundial de la UNESCO; son el contrapunto cosmopolita a los pueblos tradicionales y los verdes valles que se extienden en la ruta hacia la ciudad de Interlaken. Aquí podrás deslumbrarte con tres gigantes de más de 4.000 metros de altura que son patrimonio de la UNESCO: el monte Jungfrau, el Mönch y el Eiger, que ofrecen su mejor perfil desde el Piz Gloria, el primer restaurante panorámico del mundo. James Bond pasó por aquí y dejó un desayuno memorable con su nombre, que te preparará para la caminata de la cara norte de los Alpes de Berna o el nuevo sendero de aventura para niños. La llegada al Piz Gloria también deja huella, puesto que el teleférico de Schilthorn te conducirá hasta allí sobrevolando cascadas de vértigo. Por el contrario, si lo tuyo son los trenes, el ferrocarril cremallera de Jungfrau lo tiene todo para seducirte con sus más de cien años de historia, la estación más alta de Europa, a 3.454 metros de altura, y las vistas sobre el Aletsch, el mayor glaciar de los Alpes. Paisajes de vértigo que permiten acariciar el cielo. El tren cremallera recorre durante todo el año el túnel que sube al collado del Jungfrau efectuando paradas para contemplar, a través de las ventanillas, las espectaculares vistas de la pared norte del Eiger y del paisaje glaciar. Una vez se alcanza el corazón de la alta montaña, cubierta de nieve, verás el glaciar Aletsch y el Jungfrau y podrás emprender una excursión de 45 minutos por la nieve hacia el collado del Mönch. También merecen una parada las esculturas de hielo en el interior del glaciar, la terraza panorámica Sphinx, el circuito de aventura Alpine Sensation y el restaurante Top of Europe. Y no olvides que al final del día te esperan los manteles de Grindelwald o Mürren, localidades cerradas al tráfico, o una cena navegando por el lago de Brienz, con las luces de Interlaken en la orilla..

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