En las montañas suizas, las vistas son celestiales y una gran recompensa después del ascenso. Trenes históricos y teleféricos se acercan a algunas de las montañas más legendarias de Suiza. Berna, la encantadora capital y Friburgo, una de las mayores ciudades medievales de Europa, son una agradable pausa urbana antes de acercarse a las montañas que rodean la ciudad de Interlaken, reinada por el triunvirato de picos alpinos Eiger, Mönch y Jungfrau

 

Como expertos en el destino hemos elaborado una detallada guía en la que encontrarás numerosas recomendaciones, con el objetivo de que puedas disfrutar cada minuto y cada kilómetro de tu viaje. Te entregaremos la Guía de la ruta al reservar tu viaje y, de esta manera, dispondrás de información práctica sobre los mejores lugares que visitar, las actividades más atractivas o los restaurantes que no debes perderte. Nuestro objetivo es que tu experiencia sea inolvidable.

Itinerario de la Ruta

DIA#1 Uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa# La romántica ciudad de Friburgo, una de las joyas arquitectónicas de Suiza y uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa, es el inicio perfecto para esta atractiva ruta. Situada en un enclave realmente espectacular, rodeada de frondosos bosques, ubicada en un promontorio rocoso, y bañada por el río Saane, su belleza natural no tiene nada que envidiar a su grandeza monumental. Y es que Friburgo ha sabido preservar su casco histórico que desprende un encanto medieval incomparable, y seduce por sus tesoros góticos, la universidad, las doscientas fachadas góticas del siglo XV y los puentes sobre el río Saane. Su condición de ciudad universitaria la ha convertido en una mini metrópoli cosmopolita. En sus estrechos callejones salen al paso numerosas boutiques, tiendas de antigüedades, cafés para estudiantes y restaurantes para todos los gustos. Noche en Friburgo.
DIA#2 Un pueblecito de cuento# Hoy nos acercaremos a conocer Gruyères, un pueblecito medieval lleno de encanto, conocido en todo el mundo por la fama de su queso (que, por cierto, ¡no tiene agujeros!), con casas del siglo XV primorosamente conservadas, y ubicado en un pequeño cerro en un mágico entorno, coronado por un majestuoso castillo con más de diez siglos de historia. Desde el gran balcón de la primera planta se obtiene una bella vista panorámica que abarca las verdes colinas de la región y el Moléson, una cima de 2.002 metros de altitud que señorea sobre el sur de la región de Friburgo, a la que se podrá subir más tarde. Al pueblo suizo de Gruyères se llega atraído por su aroma, el de su queso con denominación de origen protegida. Por eso, hay que acercarse a ver cómo es su proceso de fabricación, visitando una de sus queserías, que desde 1969 elabora este producto de manera tradicional. Finalizada la visita podremos subir en funicular a la cima del Moléson, la montaña sagrada y de referencia de todos los habitantes de la zona. A 2.002 m. de altura, desde el mirador, se disfruta de una espectacular vista de 360º de la región del lago Lemán, la región de los Tres Lagos y de los Alpes berneses. Noche en Friburgo.
DIA#3 Berna, la encantadora capital suiza#Muy cerca nos espera Berna, la capital de Suiza y del cantón homónimo. Universitaria y cosmopolita, y aposentada en un meandro del río Aare, Berna es una ciudad pequeña, que te resultará fácil de visitar y de disfrutar. El inconfundible aspecto medieval de su bello centro urbano, uno de los mejor conservados de Europa, plagado de callejuelas abigarradas, pintorescos edificios, acogedoras plazoletas y escultóricas fuentes, le valieron el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Sólo hay que pasear a la sombra de sus seis kilómetros de arcadas medievales (Lauben), una de las avenidas comerciales cubiertas más largas de Europa, repleta de tiendas y cafés, para uno darse cuenta que Berna es única. Entre sus imprescindibles se encuentra el Rosengarten (el jardín de rosas); subir a lo alto de la catedral, a 101 metros de altura; el BärenPark (el parque de osos); y museos como el Zentrum Paul Klee obra de Renzo Piano, la colección más importante de obras del artista; la casa de Albert Einstein, donde desarrolló su famosa teoría de la relatividad; y el Bundeshaus, para conocer la sede de una de las primeras democracias modernas del mundo. Finalizada la visita, de camino a Interlaken podremos recorrer un tramo de ensueño de La Gran Ruta de Suiza, que desde Thun bordea el lago enclavado en un escenario alpino de ensueño. La encantadora ciudad de Thun, ubicada en el extremo occidental del lago, posee un casco antiguo medieval, el magnífico castillo de Zahringer que alberga el Museo de HIstoria y una atractiva zona peatonal. Noche en Interlaken.
DIA#4 Por el corazón de los Alpes suizos #En Suiza hay vistas que cortan la respiración, panorámicas fantásticas de la naturaleza a las que se puede llegar para disfrutar de una visión espectacular de 360º. Hoy tendremos ocasión de comprobarlo, adentrándonos en el auténtico corazón de los Alpes suizos, cuya máxima expresión se halla en las montañas que rodean la ciudad de Interlaken, que flanqueada, entre los lagos Thun y Brienz y vigilada por los montes Eiger, Mönch y Jungfrau, es un paraíso para los excursionistas. Desde aquí trenes históricos y teleféricos se acercan a algunas de las montañas más legendarias de los Alpes. La mejor manera de tener una perspectiva de toda la región del Jungfrau es subir al mirador de Harder Kulm, una plataforma panorámica espectacular, situada a pocos minutos de Interlaken, donde un funicular lleva directamente a la cima. O, si lo prefieres, disfrutar de la nueva atracción en la cumbre First Cliff Walk de Tissot en Grindelwald-First, sólo apta para los más atrevidos. Aquí podrás atravesar un puente colgante de una sola cuerda y aproximadamente 40 metros de longitud, escalar unas escaleras y disfrutar de unas fantásticas vistas desde la plataforma y su impresionante mirador. En la vecina localidad de Brienz podremos acercarnos a visitar el Bruhngasse, conocido como el callejón más bello de Europa, y el museo al aire libre de Ballenberg, una parada muy agradable para toda la familia. Noche en Interlaken.
DIA#5 El espectacular tren hasta Jungfraujoch#La excursión ferroviaria más célebre de Suiza centrará el interés de este día. La ascensión en tren de vía estrecha que desde Interlaken sube a la estación Jungfraujoch, la de mayor altitud del continente europeo, a 3.454 metros y a los pies de los 4.158 de la cumbre del Jungfrau. Desde la terraza de la meseta de Jungfraujoch, podrás admirar una sobrecogedora vista del desierto helado más largo y fascinante de los Alpes, el glaciar Aletsch, que con 22 kilómetros de longitud, es probablemente uno de los parajes más bellos del planeta. Noche en Interlaken.
DIA#6 El estruendo de la catarata Trümmelbach#Antes de finalizar el viaje, podremos aprovechar las primeras horas de la mañana para hacer una agradable excursión al espectacular salto de Trümmelbachfälle, la única cascada de origen glacial con acceso subterráneo. Tronadas y estruendo en el interior de la montaña, aguas espumosas, arremolinadas y burbujeantes: así son los Saltos del Trümmelbach, considerados como la mayor cascada subterránea de Europa.{more}Románticos pueblos que emanan cordialidad y placidez, son el inicio perfecto para esta ruta que se inicia en Friburgo, una de las joyas arquitectónicas de Suiza y uno de los conjuntos del medievo mejor conservados de Europa y continúa saboreando Gruyères, una pequeña ciudad medieval al estilo de los libros de cuentos, situada en un pequeño cerro, con un castillo y tres museos totalmente distintos: el del queso, el del chocolate y el de historia. Muy cerca, ciudades idílicas como la capital suiza, Berna, con su bello casco antiguo, Patrimonio Mundial de la UNESCO; son el contrapunto cosmopolita a los pueblos tradicionales y los verdes valles que se extienden en la ruta hacia la ciudad de Interlaken. Aquí podrás deslumbrarte con tres gigantes de más de 4.000 metros de altura que son patrimonio de la UNESCO: el monte Jungfrau, el Mönch y el Eiger, que ofrecen su mejor perfil desde el Piz Gloria, el primer restaurante panorámico del mundo. James Bond pasó por aquí y dejó un desayuno memorable con su nombre, que te preparará para la caminata de la cara norte de los Alpes de Berna o el nuevo sendero de aventura para niños. La llegada al Piz Gloria también deja huella, puesto que el teleférico de Schilthorn te conducirá hasta allí sobrevolando cascadas de vértigo. Por el contrario, si lo tuyo son los trenes, el ferrocarril cremallera de Jungfrau lo tiene todo para seducirte con sus más de cien años de historia, la estación más alta de Europa, a 3.454 metros de altura, y las vistas sobre el Aletsch, el mayor glaciar de los Alpes. Paisajes de vértigo que permiten acariciar el cielo. El tren cremallera recorre durante todo el año el túnel que sube al collado del Jungfrau efectuando paradas para contemplar, a través de las ventanillas, las espectaculares vistas de la pared norte del Eiger y del paisaje glaciar. Una vez se alcanza el corazón de la alta montaña, cubierta de nieve, verás el glaciar Aletsch y el Jungfrau y podrás emprender una excursión de 45 minutos por la nieve hacia el collado del Mönch. También merecen una parada las esculturas de hielo en el interior del glaciar, la terraza panorámica Sphinx, el circuito de aventura Alpine Sensation y el restaurante Top of Europe. Y no olvides que al final del día te esperan los manteles de Grindelwald o Mürren, localidades cerradas al tráfico, o una cena navegando por el lago de Brienz, con las luces de Interlaken en la orilla..

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